Nuestra prioridad es construir hábitos y conciencia para que los ciudadanos se hagan responsables de los residuos que generan.
Un grupo de 50 personas (incluyendo Guardaplayas, jóvenes de Rotaract y la Policía Turística) recolectó 314 libras de residuos sólidos.
Abril siempre tiene un significado especial para nosotros. Es el mes en que el mundo vuelve la mirada hacia la Tierra, hacia ese único hogar que compartimos todos. Y más que una fecha simbólica, lo vivimos como un recordatorio profundo de la responsabilidad que tenemos con los espacios naturales que disfrutamos cada día.
La playa no nos pertenece. La compartimos con el mar, con la vida marina, con las familias que la visitan, con los pescadores, con quienes viven cerca y con quienes todavía no llegan. Es un patrimonio vivo. Y precisamente por eso creemos que merece algo más que limpieza ocasional: merece conciencia, respeto y participación de la comunidad.
Con los años hemos aprendido algo importante: el verdadero cambio no ocurre cuando alguien recoge un vaso de plástico que está botado en la arena. Ocurre mucho antes, cuando una persona decide no dejarlo ahí. Esa diferencia, aunque parezca pequeña, cambia completamente la forma de entender el cuidado ambiental.
Por eso nuestro trabajo nunca ha sido recoger residuos. Nuestro enfoque siempre ha estado en educar, generar conciencia y construir hábitos. Queremos aportar a una cultura donde disfrutar la playa también implique cuidarla, no como obligación o sacrificio, sino como parte natural de la experiencia. Que se vuelva un hábito, una costumbre.
Este abril 2026 renovamos este compromiso de la forma que más sentido tiene para nosotros: en comunidad.
El pasado 25 de abril nos reunimos junto a 50 personas entre Guardaplayas de ecoplayas, jóvenes de Rotaract, directivos del Club Rotario y miembros de la Policía Turística y Comunitaria. Más allá del número, lo que vivimos ese día fue una señal motivadora..
Ver a instituciones, jóvenes y ciudadanos involucrarse activamente nos confirma que el mensaje está trascendiendo. Que la educación ambiental sí puede generar cambios reales cuando se construye desde la participación y el ejemplo. Poco a poco, más personas están entendiendo que cuidar nuestras playas no es responsabilidad de unos pocos, sino una tarea compartida.
Durante la jornada retiramos 314 libras de residuos sólidos de la playa. Una cifra alta, sí, pero que también necesita contexto. Durante las semanas previas, Manta atravesó una crisis en el sistema de recolección de residuos urbanos, generando acumulación de basura en distintos sectores de la ciudad, incluyendo zonas rurales costeras.
Por eso, más que interpretar la cifra como un retroceso, la entendemos como una evidencia de lo importante que es contar con comunidades organizadas, educadas y activas, especialmente en momentos de dificultad. Cuando el entorno falla y la administración pública es negligente, la conciencia colectiva se vuelve todavía más necesaria; inclusive para formar nuevos líderes en la comunidad.



Creemos profundamente que quien entiende, actúa diferente. Por esa razón, crear conciencia es vital.
Esa idea ha guiado cada paso que hemos dado desde el inicio. Crear conciencia está presente en nuestras charlas educativas, en las conversaciones espontáneas con visitantes, en la formación de GuardaPlayas y en cada letrero instalado frente al mar.
Y nuestro llamado al acción #LlévateTuBasura, te indica claramente como puedes ser parte de este cambio. No como un regaño. No desde la culpa. Sino como una invitación simple y poderosa a hacerse cargo de aquello que cada uno genera. Porque devolver la playa tal como la encontraste, es una forma de respeto hacia los demás, y hacia el lugar que disfrutas.
Disfruta nuestro compartir! Nuestras jornadas nunca se tratan únicamente del trabajo. Como ya es tradición, disfrutamos de juegos, conversaciones, comida y celebramos juntos a los cumpleañeros del mes. Porque creemos que construir comunidad también implica crear espacios de alegría, conexión y pertenencia.
Este Abril 2026 nos recuerda que la Tierra no necesita héroes momentáneos. Necesita personas conscientes todos los días. Y esa transformación empieza en acciones pequeñas, repetidas y compartidas en comunidad. Crear hábitos, y mejores costumbres. Tarea difícil, pero no imposible. Y estamos conscientes de que tomará +50 años.
Mirando hacia atrás, hacia el 2010 cuando empezamos con esta labor, nos damos cuenta que ya han pasado 16 años. ¡Vamos por buen camino!
Ese es el corazón de EcoPlayas.
Es muy importante reconocer que detrás de cada jornada, cada charla educativa y cada acción comunitaria, también existe una red de personas que ayuda a sostener este trabajo en el tiempo.
Parte de las actividades que realizamos son posibles gracias al apoyo a EcuadorianHands, su Pulsera Buenas Vibras de Palo Santo y su maravilloso aceite, creados para acompañar momentos cotidianos de pausa, presencia y bienestar.
Porque cuando una compra también contribuye a una causa real, el impacto trasciende el objeto y se convierte en parte de algo mucho más grande: ¡Una comunidad que decide cuidar el lugar que comparte!
#LlévateTuBasura #EcoPlayas #DíaDeLaTierra #SantaMarianita








